Un elemento y accesorio que siempre acompaña a todos mis objetivos, y que usted también debería considerar llevar siempre el suyo en la mochila, es el parasol. Utilizar un parasol le ayudará a evitar reflejos indeseados del sol, en forma de destellos en sus fotografías. Uno de los otros usos que tienen estos pequeños, es para proteger sus lentes de los golpes.

De hecho, parece que la mayoría de los fotógrafos que usan parasoles lo hacen pensando más por la protección que cualquier otra cosa.

Muchos fotógrafos debaten sobre la finalidad real de estos. Yo siempre los utilizo y recomiendo utilizarlos durante el día, en el crepúsculo y durante la noche, incluso si usted tiene enroscado un filtro. Siempre. También en interiores.

Usted puede obtener “sombreros” para lentes de focal fija, así como para objetivos zoom y si olvida su parasol o lo pierde puede hacer un sombreado con la mano, o con cualquier objeto plano del que disponga en ese momento.

Es posible que desee considerar adquirir un parasol de goma flexible adaptables a todas las lentes. Estos no protegen contra golpes, yo la única ventaja que les veo es que nos permite disparar a través de vidrio. Con el canto del objetivo tocando la superficie, se doblará y conseguirá más ángulo de disparo eliminando también los reflejos no deseados del cristal.

Pero cuidado, en determinados momentos pueden viñetear las imágenes si no está atento a retraerlos cuando varíe la distancia focal durante el recorrido del zoom. Más aún si la lente que utiliza en ese momento es un todo terreno, como por ejemplo un 18-200 mm.

La buena noticia es que los parasoles no son, por lo general , muy caros. Su precio depende de para que lente la quiera y la calidad. La gran mayoría se encuentran disponibles en un rango de precio de 3 a 30 euros. Eche un vistazo en la red para tener una idea de lo que necesita y lo que le costará exactamente.

Sin duda, una pequeña inversión y una valiosa adición a su mochila.