El otoño es una época verdaderamente mágica, la naturaleza cobra vida y los colores explotan. El aire frío envuelve las montañas y numerosas fragancias llenan el aire de limpieza. Realmente es hermoso. A veces la naturaleza es tan poderosa que habla por sí misma, pero trabajando con ella hay que tener mucha paciencia y esto es un gran secreto para mí. Sabía que iba a ser un reto encontrar la armonía del otoño combinada con la huella humana, y esta imagen es la fusión de estas dos condiciones. Esto me llevó hasta el límite. Localicé el lugar en primavera y tuve que esperar unos meses para realizar la foto que tantas vueltas daba por mí cabeza. Soy un perfeccionista y tenía que hacerlo bien.

La iluminación al final del día era brutal y el tiempo me consumía en busca de la perfección. Es divertido, aventurero y algunas veces frustrante. Puedes estar muy cerca de conseguir el tiro deseado y otras no lo bastante.

Miré por el visor de la cámara y llené el encuadre de belleza, la madre naturaleza se encargó de crear la armonía perfecta.

 

Detalles de la foto: Canon EOS 450D con lente EF 24-105 mm f4 L IS USM a 35mm y f22, 13 s, ISO 100.

Título: Templo de la Armonía.

Lugar: La Garrotxa en Catalunya, España.