Imagínese que usted se encuentra ante un bonito paraje, aislado y tranquilo, donde el sonido del agua es su único compañero y hace un espléndido día de sol. Está configurando su cámara para tomar la foto perfecta de una cascada o de un río. Todo va bien, sabe lo que quiere transmitir, el movimiento del agua creando un efecto seda.

En el cuerpo tiene montado su objetivo gran angular y está preparado para realizar una larga exposición, bajo la norma ISO 100, con una apertura de diafragma f/22, dispara, pero usted no consigue lo que deseaba.

Ésta es una situación común en ambientes soleados. No se consigue un efecto seda cuando la luz es demasiado brillante, aunque usted ajuste su parámetro “f/” al máximo posible.

Para solucionar este problema que tan decepcionado le ha dejado, usted necesita un filtro de densidad neutra (ND). Estos son filtros grises que bloquean la luz de modo que usted pueda reducir la velocidad de obturación de manera notable para que su cámara capture ese paraje tal y como usted lo ve, con todo su esplendor.

Estos filtros ND no son necesarios cuando la luz natural es apagada, por ejemplo, si se encuentra disparando bajo el dosel de un frondoso bosque o el día está nublado, como me sucedió en “Cascada Jurásica”. Pero si la luz es brillante, son esenciales para dotar de vida a la fotografía, ya sea para crear el efecto seda en el agua o para dar movimiento a las nubes.

Y un consejo: cuando usted haga uso de un filtro ND, no deje el filtro UV o el polarizador también montado en el objetivo. Eso es importante. Cuantas menos cosas interponga entre su lente y el escenario que desea fotografiar, mejor será la calidad final de su imagen. Sólo tiene que utilizar lo que sea absolutamente necesario para su idea artística.

Mi consejo es que, si su bolsillo se lo permite, utilice buenos materiales. Cuanto mayor sea la calidad del cristal y el revestimiento, mejor calidad de imagen conseguirá.

Existen diferentes densidades de recubrimiento sobre un ND. Yo utilizo un ND8 para exposiciones algo más largas y un ND400 para tiempos de exposición bastante extremos, estos son los que se adaptan mejor a mis necesidades y a mi manera de trabajar. Usted sólo tiene que visitar su tienda de fotografía habitual e informarse sobre los diferentes modelos del mercado que le irán mejor. El rango de precios varía bastante: desde 15 € a 180 €, o más, por unidad.

Con un poco de práctica, obtendrá la imagen que está en su mente, en su ojo, gracias a estos interesantes filtros.