Hay algo realmente mágico en el mar, al igual que me pasa con los bosques siempre me he sentido atraído a ellos toda mi vida. Cuando era niño iba mucho a la playa, a veces me pasaba todo el día en ella hasta la oscuridad total. El día que realicé esta fotografía me desperté con un sentimiento positivo, tenía que ir a ése lugar que aún no conocía personalmente. Después de esperar casi una hora al Crepúsculo, debajo del puente, llegó el momento y sabía que sólo tenía unos minutos antes de que esta magnífica luz terminase. Entonces por un momento, todo se volvió tranquilo. El puente marca profundidad hacia el horizonte y gracias a una larga exposición, el azul del agua “congeló” la primera fila de rocas formando parte de ella. Cuando te fijas bien en esta imagen, la sensación de tranquilidad es brutal.

 

Detalles de la foto: Canon EOS 450D con lente EF 24-105 mm f4 L IS USM a 50mm y f22, 15 s, ISO 100.

Título: Azul Tranquilo.

Lugar: ciudad de Badalona en Catalunya, España.