Conocía la zona volcánica de La Garrotxa desde bien pequeño y ahora regresaba para capturar los colores del otoño. Me detuve a las puertas del bosque y agarré mi equipo.

Esa noche se produjo una de las primeras heladas de la temporada en la zona, que bien temprano, cuando la escarcha se fundió, pintó un brillo natural en el escenario, creando una paleta de colores extraordinaria. Caminé a través de esta tierra de fantasía en busca del ángulo perfecto. Quería mostrar el color, la composición, la fuerza y la profundidad del bosque.

En un momento en que una suave iluminación difusa envolvió el escenario eliminando sombras pronunciadas, sentí algo especial y apreté el disparador. La imagen resultante realmente está envenenada por los colores matinales, era lo que buscaba.

 

Detalles de la foto: Canon EOS 450D con lente EF 24-105 mm f4 L IS USM a 65mm y f22, 1/2 s, ISO 100.

Título: Colores Matinales.

Lugar: La Fageda d’en Jordà en Girona, España.